El dolor hace que todo cambie

Seguro estás acostumbrado a ver los típicos anuncios de ‘el antes y el después’ de muchos. Dietas milagrosas que consiguen resultados excelentes – ofreciendo cuerpos perfectos sin sacrificio alguno.

Todo es mentira. No existen grandes ambiciones sin sacrificios – no solo hablo del físico, sino de todo lo que conlleva un objetivo que requiera de algo que llevamos dentro y que, en muy pocos casos nos vemos forzados a sacarlo. El coraje para decir no, para decir basta, para dar el primer paso y tratar de seguir avanzando pese a tropezarnos una y otra vez.

Es muy fácil mirar al frente, ver a esas personas de éxito y celar, criticar, decir: “eso es fácil – en su situación, yo también podría hacerlo.”. Cualquier excusa es buena si te sirve para vivir un día más; teniendo en cuenta que lo único que conseguirás es aumentar progresivamente tu culpabilidad. Un dolor que será cada vez mayor, que te amargará y que, como ya sabrás, el único causante de este eres tú.

Tú, que sin conocer a la otra parte llegas a dar por hecho que lleva una vida fácil y sencilla; y ya por esta simple razón te crees en pleno derecho de juzgar, criticar, e incluso buscar formas de amargarlo. Cada uno libra sus propias batallas, lo que no todo el mundo las expone. El prejuicio es algo que no deberías emplear tan a la ligera y, mucho menos creerte con la libertad de entrometerte en el bienestar de una persona tan solo porque pienses que ‘se lo merece’. Todo ello empieza con algo básico que te enseñan en el jardín de infancia: “no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”.

Lo he pasado mal, he librado algunas batallas – parece que hayan sido miles. No me arrepiento de ninguna puesto que, gracias a ellas voy dando forma a lo que actualmente soy, y seré. – Exactamente igual que todo el mundo. – Desde hace años, como ya sabréis algunos, siempre predico que mi máxima motivación es la de ser de inspiración para otros. Conseguir eso, día tras día, es lo que hace que quiera seguir avanzando.  Así pues, os dejo parte de los primeros pasos del “proyecto Uberman”: mejora de mi condición física.

Algunas de las preguntas que más abundan por entre mis más allegados y que me gustaría responder antes de que asalten posibles dudas o malentendidos en general:

- Los dos primeros meses que dejé el azúcar fue muy duro. Me dolía todo. Llegué a tener sudores fríos. Parecía toda una desintoxicación. Bebí agua para luchar contra el hambre, eliminé la comida basura de mis armarios/nevera, solo había comida sana para saciarme.
- No uso químicos.
- El primer batido de proteínas lo tomé en 2016.
- Los batidos de proteínas no son necesarios si se lleva una dieta estricta. Yo los tomo porque me falta tiempo para mantener una dosis mínima de proteínas mediante una ingesta de alimentos normal. Para ponerlo simple: un batido de 1 scoop son dos filetes.
- Mi cambio más drástico fue al medio año. Esto fue debido a una dieta estricta con una mínima ingesta de azúcar; eliminando completamente comida basura, salvo el ‘día trampa’ una vez al mes, y controlando el máximo de carbohidratos por cada servicio.
- Desde que comencé hago entre 7 y 9 comidas al día. Todo depende de mi objetivo en ese periodo.
- Cada uno poseemos una genética diferente. Formas, prolongaciones, estatura, simetría… son miles de aspectos a tener en cuenta.

Doy gracias a Omar G. y a Alex B. por el apoyo que me brindaron en los comienzos, y por compartir conmigo su experiencia. Dos pozos de sabiduría.

Y, un especial agradecimiento a los chicos de Naguru’s Penthouse por formar parte de mi motivación para seguir día tras día trabajando en la oficina.

¡Haz que más gente reflexione! :)
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>